El Muelle de los Sueños
He aguardado tantos amaneceres en el viejo muelle, con el
corazón anclado a la línea del horizonte, esperando que el barco de los sueños
surcara por fin las aguas del tiempo.
Ese navío, cargado de promesas y regalos invisibles, se
demoraba entre tormentas y mareas caprichosas. El viento le hablaba en lenguas
antiguas, y las olas lo mecían como si quisieran retenerlo un poco más en su
danza.
Cada día, como un ritual sagrado, mis pasos me llevaban al
borde del mundo. Mis ojos, cansados de tanto buscar, se confundían con la
bruma, y la esperanza se volvía un faro tenue, pero persistente.
Y entonces, una mañana sin aviso, el horizonte se abrió
como un cofre encantado. Allí estaba: el barco. Majestuoso, con el salitre
pegado a sus maderas como una piel de plata, herido por el viaje pero
intacto en su promesa.
Ahora mis manos tiemblan ante el baúl que descansa en su
cubierta. Lo abriré con el fervor de quien ha amado en la distancia, con la
certeza de que todo lo esperado —aunque tarde— llega con el peso exacto de
la magia.
- Betsy Halcona en su Nido 🦅🪶 / 2026
© Betsy Cecilia González Herrera Textos, conceptos e
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